JUSTINIANO A´

 
El 29 de Mayo se cumple un año más de la caída de Constantinopla en manos de los Otomanos (29/05/1453) hecho histórico muy importante, que en los países del Occidente pasa casi inadvertido. Sin embargo la caída del Imperio Bizantino es un hecho sumamente importante ya que no solamente cambió de manera radical el flujo de la historia de los países que lo constituían, transformando a la mayoría de ellos en musulmanes, sino que también la de los países europeos del Occidente, ya que la inmigración de los bizantinos más ilustres principalmente a Italia funcionó como catalizador en el Renacimiento.

Algunos historiadores afirman que si la ayuda que el Papa había prometido hubiera llegado a tiempo, es decir en los primeros meses de ese fatal año, Constantinopla habría podido sostenerse durante el asedio y podría haber cambiado así el flujo de la historia. La verdad es que Bizancio se desplomó no solamente el día de la caída de Constantinopla sino que mucho antes, en parte por la presión ejercida por los Otomanos por el Este y también por el desgaste causado por los países cristianos de Europa con sus continuos ataques. En este marco, los ataques de los Eneticos contra el territorio del Imperio Bizantino fueron catalíticos, como también otras actitudes hostiles, como por ejemplo la “ cruzada” de 1204, la que en vez de terminar en Tierra Santa, terminó en Constantinopla, ciudad que los “cruzados” saquearon totalmente, suprimiendo así el Imperio. A pesar de que algunas décadas más tarde los Bizantinos se apoderaron nuevamente de su capital, la catástrofe fue de tal magnitud que no les fue posible recuperarse para enfrentar el ímpetu de los Otomanos.

Para los Griegos, el Imperio Bizantino fue un período sumamente importante. Después de su conquista por parte de los Romanos y la decadencia de las antiguas ciudades griegas, los Griegos gracias a su superioridad cultural, no solamente evitaron la asimilación sino que lograron ser un componente esencial del Imperio Romano. Con el traslado de su capital a Constantinopla y la ocupación de Roma por los Germanos, la “helenización” del Imperio se aceleró. Esta tendencia no se detuvo a pesar de la total preponderancia del Cristianismo, ya que los nuevos valores de la enseñanza cristiana se combinaron armoniosamente con los principios de los filósofos griegos, entregando así un nuevo impulso a las ciencias y a las artes.

En consecuencia es lógico que los Griegos consideren al Imperio Bizantino como su obra, como variación del “país” multinacional que Alejandro Magno intentó y logró crear aunque fuera por pocos años. Es por esta razón que la caída de Constantinopla constituye un hecho muy trágico para los Griegos, ya que no sólo significó el fin de su “renacimiento” sino que el inicio de su esclavitud a los Otomanos y su distanciamiento del Oeste por aproximadamente cuatro siglos.

El vigor y la decadencia de Bizancio hasta la caída de la “Reina de las Ciudades” el aporte de los Bizantinos a las artes y las ciencias, su rol civilizador en los Balcanes y en general en el área de Bizancio, es descrito en forma maravillosa por el Director del Centro de Estudios Bizantinos y Neohelénicos de la Universidad de Chile, profesor Miguel Castillo Didier en la dedicatoria publicada el año pasado por esta Embajada y que está disponible al final de la página.

Es por esta razón que la Embajada de Grecia dedica la página histórica del presente mes a uno de los emperadores más grandes del primer período de Bizancio, a Justiniano A´.

El período comprendido entre el 518 hasta el 610 se caracteriza por muchos y diversos logros en todos los sectores. Se trata de uno de los períodos mejor justificados por las fuentes de la época, principalmente en lo que concierne a la evolución militar y diplomática y al sector del derecho y de los asuntos eclesiásticos.
La figura de Justiniano deja su sello imborrable no solamente en el 6º siglo, sino que durante todo el período Bizantino. Los esfuerzos para el reestablecimiento del imperio romano fueron uno de los principales elementos que definieron la política exterior y la marcha de la nación. Paralelamente al interior del imperio, la codificación del derecho, la reorganización de la administración y de la estructura militar y además el ímpetu en el sector del arte, se conectaron de manera directa a la personalidad de Justiniano y constituyeron el inicio de las muchas evoluciones del país Bizantino.

JUSTINIANO A’

Justiniano nació en el 482 y era hijo de una modesta familia. En el 521 asumió el cargo de cónsul ¿?? Este hecho le ayudó a adquirir autoridad y fuerza dentro de los ciclos de la Capital. Más tarde pasó a ser oficial superior de la guardia del Imperio. En el 527 fue proclamado co-emperador y en el mismo año después de la muerte de Justino, fue nombrado emperador. Gobernó hasta su muerte, acaecida en el año 565.

Por su resistencia física y su sueño de pocas horas se le caracteriza como “ el rey desvelado” en el letrero de la iglesia de los Santos Sergio y Vachos en Constantinopla. Fue una persona autoritaria y de gran persistencia en el logro de sus metas, muy activo y trabajador, de buenos modales pero también bastante desconfiado.

La estatua del emperador se preservó en el adorno del mosaico de Santo Vitalio en Ravenna (Italia) y en monedas de la época. Su sueño fue la restauración del Imperio Romano y el predominio de la Ortodoxia. Muchos criticaron negativamente su obra, especialmente en lo concerniente a la economía del país debido a las interminables guerras y a que algunas de sus obras tuvieron un gran costo económico, debilitando de esa manera al país y dejando sin protección el sector este del Imperio. A pesar de todo lo anterior, la reorganización del país, su obra legislativa y el ímpetu en las artes y las ciencias caracterizan los treinta y ocho años de reinado creativo de Justiniano.

EL AMOTINAMIENTO DE NIKA

Los primeros años del reinado de Justiniano estuvieron marcados por hechos sangrientos los que se conocen en la historia como el “Amotinamiento de Nika”. En el 532, el malestar que provocaron las reformas económicas y los excesivos impuestos como también la arbitrariedad de algunos dignatarios se expresó en el Hipódromo. Las consignas en contra del Emperador y los conflictos que siguieron tuvieron como resultado el arresto y ahorcamiento de algunos ciudadanos. Dos de ellos buscaron asilo en una iglesia. Durante las competencias que se realizaron en el Hipódromo algunos días después, el pueblo exigió la absolución de estos dos hombres. La negativa de Justiniano provocó la reacción popular que se expresó no solamente con consignas en contra del emperador, sino también con el incendio provocado de edificios de la Capital, entre ellos de la iglesia de Santa Sofía. La consigna que les animaba era la palabra “Nika” (gana) que usualmente se escuchaba en el Hipódromo.

Los ciudadanos revolucionarios trasladaron al Hipódromo a Ypatios, sobrino de Anastasios y lo proclamaron emperador. Justiniano se prestaba a abandonar Constantinopla pero su esposa Teodora, con su enérgica intervención y su palabra impidió dicha decisión. La represión del amotinamiento continuó con miles de víctimas e Ypatios fue ejecutado. La represión fortaleció la autoridad y fuerza de Justiniano.

LA OBRA LEGISLATIVA DE JUSTINIANO

Uno de los grandes logros durante el reinado de Justiniano fue su obra legislativa. La justicia social, el progreso de los más vulnerables, de los pobres y de las mujeres que inspira la obra de Justiniano muestran la influencia del Cristianismo. Dirigente del grupo de legisladores encargado de codificar el derecho de aquella época, era Tribonianos. El resultado fue la creación del derecho civil del “ Corpus Juris Civilis”, el cual se componía de cuatro secciones: “ Código de Justiniano, “Pandektis, “ Isigisis” y “Neares”. Cabe destacar que a pesar de que todo estaba escrito en latín, el “Neares” en su mayor parte estaba escrito en griego para que pudiera ser comprendido por la mayoría del pueblo, hecho que demuestra el predominio gradual del idioma griego en el Imperio Bizantino durante el 6º siglo.

El significado de la legislación de Justiniano fue enorme para el desarrollo del derecho. Se constituyó en la base para todas las evoluciones posteriores tanto en el Imperio Bizantino, como en muchos países occidentales de Europa que adoptaron las leyes de Justiniano como base para su código civil.

POLITICA EXTERIOR

Una de las principales metas de Justiniano fue el restablecimiento del Imperio Romano.

El emperador tenía la obligación de enfrentar a sus interminables enemigos por las fronteras del este y los problemas que se presentaron al norte del imperio. Para asegurar las fronteras del este y después de luchas armadas que duraron cuatro años, en el 532 se firmó la paz con los Persas con condiciones desfavorables para Bizancio. No obstante lo cual, la ocupación de las tropas bizantinas en el oeste tuvo como resultado el quebrantamiento de la paz y el saqueo de muchas periferias del Este. Después de la catástrofe de Antioquía, el emperador se vio obligado a pedir tregua. Después de sucesivas operaciones polémicas e interminables luchas se firmó finalmente en el 561, un tratado de paz por 50 años. Los Persas dejaron a los Bizantinos la Laziki en Eyxinos Pontos y los Bizantinos tenían la obligación de pagar como tributo la enorme cantidad de 30.000 monedas de oro cada año. Al mismo tiempo existía libertad religiosa para los cristianos que vivían en tierras persas a condición de abandonar todo tipo de propaganda religiosa.
El segundo peligro importante para el imperio se ubicaba en las fronteras del Norte. Allí había germanos, como los Hérulos, los Longobardos, y los Gipedes, como también Eslavos y Hunos. Justiniano logró acordar la paz con los primeros pero, la ausencia de tropas en el área de Dounavis dio a los Hunos y a los Eslavos la oportunidad de efectuar grandes saqueos en el área de los Balcanes llegando hasta el Peloponeso. Las incursiones tenían resultados catastróficos en algunas áreas, ya que provocaban el deterioro económico y causaban grandes pérdidas de vidas humanas entre su población.

Justiniano por otra parte, intentó recuperar las áreas romanas en el Mediterráneo del Este y del África. El general Belisario con fuerzas numéricamente inferiores logró arrasar en un año (533) la nación de los Vándalos. El área de África del Norte desde Carjidona hasta las Estiles de Hércules, como Córcega Cerdeña y Baleares islas que eran adquisiciones de los Vándalos, pasaron a ser soberanía de los Bizantinos. A continuación trató de recuperar Italia. En la guerra con los Ostrogodos ganaron los Bizantinos, pero Italia estaba desorganizada y en ruinas. Belisario descendió a Cecilia (Sicilia?)el 534 y después de polémicas operaciones que duraron seis años, consiguió apoderarse de Italia hasta la ciudad de Ravenna y sojuzgó a los Ostrogodos arrestando a su rey, Oyitigi, en el 540.

En el intertanto los Godos se revolucionaron aprovechando la ausencia de Belisario y las nuevas guerras entre Persas y Bizantinos. Proclamando como Rey a Totilas se anotaron inicialmente algunos éxitos. Bizancio, con el nuevo jefe del ejército Narsis, se enfrentó en reiteradas ocasiones con las tropas de los Gotos a los que venció definitivamente en el 554. A continuación, Justiniano llevó a cabo su ultima meta, la recuperación de la parte sur de la península de Iberia por los Visigodos, para así poder controlar la entrada oeste del Mediterráneo.

Una gran parte del país romano antiguo pasó a ser nuevamente parte del imperio, haciendo realidad el sueño de Justiniano para el reestablecimiento del Imperium Romanum. Sin embargo esto tuvo consecuencias negativas tanto para las áreas que fueron sometidas, como para Bizancio.

SANTA SOFIA

Desde la cima del primer cerro de Constantinopla en donde estaba ubicado el centro cultural y religioso del Imperio, domina con toda su grandiosidad la iglesia de Santa Sofía, la obra más perfecta de la construcción eclesiástica y uno de los monumentos más importantes de la arquitectura universal. Todos los emperadores más importantes del primer período bizantino vincularon su nombre a la historia de este gran monumento.
La primera iglesia consagrada a la sabiduría de Dios fue construida en este lugar por Constantino el Grande pero muy pronto, en el año 404 fue destruida por un incendio. El emperador Teodosio B la reconstruyó en el año 415 pero fue incendiada nuevamente durante el Amotinamiento de Nika en el 532. Ese mismo año se comenzó su reconstrucción de acuerdo a un ambicioso plan arquitectónico, inspirado por dos arquitectos elegidos por Justiniano, Antemio de Tráis e Isidoro de Militos. El mismo emperador observaba el progreso las obras de reconstrucción de la iglesia que duraron cinco años.

La particularidad del monumento se encuentra en el original plan arquitectónico, que constituye una inteligente idea para la creación de un monumento de tan enormes dimensiones pero que logra mantener la armonía y el equilibrio de sus volúmenes. Basta enumerar el tamaño de alguna de sus partes para dar una idea de las dimensiones de Santa Sofia. Por ejemplo, la distancia desde la entrada de la iglesia hasta el arco es de aproximadamente 80 metros y la altura del edificio desde la base hasta la cúpula es de 62 metros. Otra originalidad del diseño y un importante logro es la techumbre de la iglesia la que cuenta con una enorme cúpula de 13.8 metros de altura y de 32 metros de diámetro y que está apoyada por el este y el oeste en dos cuartos de círculo, es decir en dos bóvedas de un cuarto de círculo y en dos grandes arcos por el norte y por el sur. Cuarenta ventanas se abren desde su base creando la impresión de que no son parte del edificio sino que, como lo menciona Procopio como característica principal, parece balancearse desde el cielo como una pelota de oro.


La mayor parte de la información de esta dedicatoria está basada en el sitio web de la Fundación del Helenismo

Dedicatorias anteriores:

Constantino Kavafis (Mayo),
551 años de la Caída de Constantinopla (Junio)

Alejandro Papadiamandis (Julio)
Odiseo Elytis (Agosto)
María Callas (Octubre)
Aniversario del "OXI" (Noviembre)
Manos Hatzidakis (Diciembre)

Mikis Theodorakis (Enero)
El 25 de Marzo de 1821

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